weeks pikset10El árbitro estadounidense Tony Weeks, uno de los más experimentados y prestigiosos del mundo, será el encargado de impartir justicia en el duelo entre el mexicano Julio César Chávez Jr. y el argentino Sergio “Maravilla” Martínez el sábado 15 de septiembre en el Thomas & Mack Center de las Vegas, Nevada.

Ese es el aspecto positivo del suculento manjar para los 15.000 fanáticos que asistan al pleito por la corona mediana del Consejo Mundial de Boxeo en poder de Chávez Jr y que en algún momento perteneció a “Maravilla”.

Una cifra superior al millón de personas lo observará a través de la pequeña pantalla mediante el “pago-por-evento”, con añadidos incontables a través de las redes sociales.

Sin dudas resulta un acierto de la Comisión Atlética del estado de Nevada escoger a Weeks, quien ha demostrado su profesionalidad en infinidad de combates, por citar algunos el de Floyd Mayweather Jr. y el puertorriqueño Miguel Cotto o el del filipino Manny Pacquiao ante el mexicano Juan Manuel Márquez y también el del ahora promotor Oscar de La Hoya ante el propio Pacquiao.

Respaldado en su imparcialidad y pericia, Weeks, de 57 años, inspira la confianza de que no solo se eligió al hombre correcto, sino al mejor para una pelea que alberga muchas dudas sobre el desempeño de los otros jueces.

Para compartir esa gran responsabilidad actuarán fuera del encordado la señora Adalaide Byrd (62 años) y esposa del árbitro Robert Byrd; Dave Moretti (68), también de Las Vegas, y el surafricano Stanley Christodoulou (68).

A la señora Byrd la persiguen algunas decisiones erróneas como aquella cuando votó 114-113 por Bernard Hopkins en su revés contra Joel Calzaghe. También respaldó (115-112) a Cory Spinks contra Deandre Latimore en lo que fue calificado como “ridículo latrocinio” por los especialistas.

Moretti está en deuda con los mexicanos al entregar su boleta con un 115-113 a favor de Pacquiao versus Juan Manuel Márquez, en noviembre pasado.

Christodoulou actuó como réferi en el pleito que el argentino Jorge Castro venció al estadounidense John David Jackson en Monterrey 1994 y también apareció como tercer hombre del ring, cuando el panameño Roberto “Mano de Piedra” Durán derrotó a Marvin Hagler en 1983 en Las Vegas.

Preocupado por las nefastas decisiones de los últimos tiempos, “Maravilla” ha dicho que buscará el nocaut a toda costa para no ser víctima de un vil ultraje de los encargados de ofrecer un veredicto justo.

Entre una extensa lista de bochornosos fallos recientes (quizás más exacto denominarlos “robos flagrantes”) están los que perjudicaron al cubano Erislandy Lara ante Paul Williams, a Pacquiao vs Timothy Bradley, al español Gabriel Campillo frente Tavoris Cloud y al también cubano Richard Abril ante Brandon “Bam Bam” Ríos.

En este último estuvo la señora Byrd, quien fue la única con suficiente tino para darle la victoria al cubano 117-111, en tanto Jerry Roth (116-112) y Glen Trowbridge (115-113) dieron muestra de ceguera total, pues se inclinaron bochornosamente por el mexicano-estadounidense, quien hizo muy poco por el triunfo y perdió 11 de los 12 asaltos.

Más allá de lo que exhiban sobre el ring el Junior Chávez y “Maravilla” Martínez, los ojos del mundo boxístico estarán enfocados en los tres jueces (sin excluir al prestigioso Weeks) y la Comisión de Nevada.

Si no hay ganador antes del límite, y se produce otra bochornosa decisión que eche por tierra el esfuerzo de los púgiles, será una prueba más de que una mafia mueve los hilos de la disciplina y los intereses de los poderosos se han enraizado como un cáncer difícil de extirpar.

Por respeto al público, al sacrificio de los peleadores y al prestigio de los oficiales, ojalá se cumpla aquello de que “gane el mejor”. Sería lo más saludable para el maltrecho boxeo.

De todas formas, alerto a los contendientes: !!! Cuidado con los jueces!!!

Comenta sobre este articulo

Facebook Comments