Narvaez pikmayo272013En el boxeo el día de hoy puedes ser el mejor, pero no hay garantía de que el día de mañana aún no exista alguien superior a ti. Es por eso que no puedes dormirte en tus laureles y debes estar enfocado en lograr mejorías en el gimnasio, para así mantener los buenos resultados en combate.

Han pasado poco más de dos semanas desde que el peleador argentino Omar Narváez criticó el triunfo de su compatriota Sergio “Maravilla” Martínez sobre el inglés Andy Murray, afirmando que “mis peleas son victorias verdaderas y nunca tuvieron que ayudarme con los puntos ni darme una victoria cuando no lo era”.

El pasado sábado en Luna Park de Buenos Aires, Argentina, Narváez retuvo la corona mundial súper mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en un polémico fallo dividido sobre el mexicano Felipe “Gallito” Orucuta.

La pelea fue muy cerrada y aún no se ponen de acuerdo críticos y fanáticos sobre el verdadero ganador. Es así que Narváez es visto por un sector grande del universo del pugilismo como el beneficiario de un sistema localista, en el que se acostumbra a atracar al pugilista visitante que consigue en el ring una victoria de forma legítima.

Sería aventurero afirmar que Narváez de forma intencional recibió ayuda de los magistrados para que conservara el fajín del mundo, al encontrarse que cada round fue muy disputado por ambos peleadores y de allí se desprende la disparidad en las tarjetas, que fueron de 115-113 y 115-113 para Narváez y una más de 118-110 para Orucuta.

En el boxeo la localía cuenta de forma importante, pero en rounds cerrados es lógico que la inclinación natural sea hacia el campeón. Allí es donde puede radicar que resultara el vencedor para dos de los jueces, pero es justo decir que su pelea no fue muy diferente a la del pasado 27 de mayo entre Martinez y Murray.

“Yo me había preparado para enfrentar a Rosas, pero en menos de un mes me avisaron que combatiría con Orucuta, quien demostró que no vino improvisado y estaba muy bien entrenado. No me importó el cambio de rival pero todo pareció extraño,” declaró Narváez a la prensa argentina.

En lugar de tratar de justificarse, Omar Narváez debería de concentrar sus energías en corregir los errores cometidos en su último combate, pues al final del día terminó en el mismo saco que Martínez y el culpable no fue el karma.

Crédito Fotos: Jose Luis Lazarte, AFP/Getty Images

Comenta sobre este articulo

Facebook Comments