rubio-chavez-jr-2012Los vericuetos de la vida podrían poner de nuevo frente a frente sobre el ring a los mexicanos Julio César Chávez Jr y Marco Antonio Rubio antes que finalice el año en curso. Ambos tienen compromisos anteriores, pero el Consejo Mundial (CMB) ordenó un pleito obligatorio si salen airosos de sus respectivos combates.

Han transcurridos 17 meses desde la reyerta anterior y como fresco manantial todavía abundan las exacerbadas críticas, descalificaciones y hasta insultos subidos de tono de uno hacia otro.

Se trata de la zaga del 4 de febrero de 2012, cuando el Junior Chávez derrotó a “Veneno” Rubio por decisión unánime y después de la pelea no se hicieron los imprescindibles exámenes antidoping, lo que motivó que Rubio y su equipo criticaran con todo derecho a la Comisión de Boxeo de Texas.

Por aquellos días Rubio señaló que le parecía sospechosa la energía y la resistencia que desplegó Chávez Jr. sobre el cuadrilátero, algo que presuponía la utilización de sustancias estimulantes, tal como ocurrió en noviembre de 2009, cuando fue suspendido durante siete meses por dar positivo a furosemida tras su pelea contra el estadounidense Troy Rowland.

A partir de ahí, Chávez Jr. ha insistido hasta el cansancio que su triunfo fue limpio, mientras Rubio no deja de poner el dedo sobre la llaga, insistiendo en que de producirse un nuevo enfrentamiento exigirá los controles antidoping que aparecen bajo el reglamento del Consejo Mundial (CMB) y en forma sospechosa no se efectuaron en el pleito anterior.

“Para mí esta pelea no tiene motivación alguna”, dijo Chávez Jr. al diario mexicano “Récord”. “Ya le gané y bien claro, le pegué una paliza los 12 rounds, le di una clase de boxeo y se la voy a volver a dar el día que peleemos”.

En esa oportunidad Chávez Jr. defendía por segunda ocasión el título mediano del Consejo Mundial (CMB), que perdió siete meses más tarde ante el argentino Sergio “Maravilla” Martínez el 15 de septiembre en el Thomas and Mack Center, de Las Vegas.

“Estoy acatando las órdenes del CMB”, añadió el Junior. “Quiero volver a ser campeón y si eso es lo que hay por delante, pues estoy listo para la revancha contra Rubio. Igual que la primera vez, pienso ganarle ahora más fácil

Tras el choque con “Maravilla”, el Junior dio positivo a marihuana y recibió una sanción de nueve meses sin escalar al cuadrilátero, además de una multa de 100 mil dólares, que en un principio establecieron en 900 mil dólares.

“Después de pelear conmigo no ha enfrentado a nadie, a pura basura”, valoró Chávez Jr. “Y yo he peleado con los mejores de la división, así que estoy para pelear con cualquier campeón del mundo porque me lo gané a pulso. Le gané a los clasificados y enfrenté al mejor en la categoría y uno de los mejores del mundo y casi lo noqueo”.

Por su parte, “Veneno” Rubio sigue empecinado que hubo trampas por parte de su coterráneo y que resultó bochornoso como la Comisión de Boxeo de Texas no cumplió con el reglamento, ni el propio organismo del CMB hizo nada para resolver el error.

“Sigo en la misma posición y si me preguntan sobre el doping, sigo pensado lo mismo: para mí no fue algo derecho y siempre hemos alegado eso”, afirmó Rubio. “Chávez tiene varios antecedentes de doping y nosotros queremos que las cosas se hagan bien”.

Rubio señaló que esta es una gran oportunidad y “si todo sale bien, iré por grandes cosas. Mi carrera siempre ha tenido muchos obstáculos, pero tengo que seguir luchando por un título”.

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