Bradley MarquezLas Vegas.-Cada día que pasa, el promotor Bob Arum se asemeja más a un estiercolero que a un exitoso promotor de boxeo. Arum, presidente de la compañía Top Rank, se vale de cuantos subterfugios existen para violar los acuerdos previamente establecidos con los púgiles y transitar por el mundo de su conveniencia.

Una dudosa evasiva ha utilizado Arum para incumplir con los análisis antidoping a que deben someterse el mexicano Juan Manuel Márquez y el estadounidense Timothy Bradley, en la pelea del 12 de octubre en Las Vegas, donde estará en juego la corona universal welter en poder del norteño.

En su condición de monarca mundial de la OMB, “La Tormenta del Desierto” Bradley exigió que para pelear con “Dinamita” Márquez los dos tendrían que someterse a los controles antidoping de la VADA (Asociación Voluntaria Antidopaje de Estados Unidos) o la USADA (Agencia Anti-doping de Estados Unidos).

Pero como por arte de magia, Arum decidió que las pruebas las realizará la Comisión Atlética de Nevada, las que supuestamente utilizará controles similares a las que efectúan los dos reconocidos organismos.

“Mi contrato dice que serán VADA o USADA las que realicen los controles”, expresó molesto Bradley al sitio “BoxingScen.com”. “En ningún lugar del contrato señala que habrá una tercera empresa involucrada”.

Pero Arum disfrazado como el lobo de la Caperucita Roja y tratando de darle un respaldo a su decisión, señaló: “La Comisión de Nevada hará los tests. Tomarán buenas medidas y los exámenes serán iguales o más extensivos que los de USADA o VADA. Se tiene que comprender que serán los mismo exámenes, pero tal vez la organización los evaluará diferentes”.

Resulta incomprensible para Bradley y los seguidores del boxeo que se recurra a una entidad diferente a la acordada. ¿Qué objetivos persigue Arum? ¿Qué trata de ocultar asignando a la Comisión de Nevada?

Las suspicacias en torno a la decisión de Arum surgen porque Márquez tiene un preparador físico, que estuvo vinculado con los laboratorios BALCO, centro creador y suministrador de un método de dopaje, que utilizó el potente esteroide anabolizante THG (tetrahidrogestrinona) y que años atrás era indetectable por las pruebas convencionales.

El “Caso Balco” finalizó con la suspensión de 11 deportistas sancionados por dopaje y otros tres sancionados, entre los que se encontraban los campeones mundiales de atletismo Marion Jones, Tim Montgomery y Chryste Gaines, así como el púgil Shane Mosley.

De acuerdo con su hoja de vida, Angel Heredia, el preparador físico de Márquez, es un experto en dopaje, que después de suministrar la hormona de crecimiento, inyecciones de adrenalina, insulina y esteroides a varios deportistas, aceptó colaborar con las autoridades y se convirtió en testigo protegido en el “Caso Balco”.

Tener a Heredia en el grupo de trabajo de Márquez abre muchas interrogantes sobre la transparencia de los productos que ingiere el mexicano, quien dicho sea de paso exhibió un físico completamente diferente en su pelea ante el filipino Manny Pacquiao, cuando estaba cercano a cumplir 40 años.

Bradley no se traga la píldora del cambio. Ni nosotros tampoco. ¿Por qué Arum no jugó limpio y utilizó a las reconocidas VADA y WADA? Es una interrogante que puede tener respuesta en un futuro cercano. Veremos que hay detrás de esa decisión.

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