Marquez Salido Dos boxeadores contemporáneos que en un momento de sus carreras colisionaron en el ring en una pelea de título mundial, estarán compartiendo cartelera este sábado en el Thomas & Mack Center de Las Vegas, EEUU, en lo que podrían ser su últimas actuaciones en los ensogados antes de colgar los guantes.

Por un lado tenemos al mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez (55-6-1, 40 Nocauts), actual campeón mundial junior welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), quien buscará agenciarse un quinto título mundial en diferentes divisiones de peso cuando rete al campeón mundial welter del mismo organismo el norteamericano Timothy Bradley Jr.

Por el otro está el también mexicano Orlando “Siri” Salido (39-12-2, 27 Nocauts), un ex campeón mundial que tuvo la dicha de ganar dos cinturones en el peso pluma, intentará recuperar la corona mundial pluma de la OMB que actualmente se encuentra vacante, en un choque con el puertorriqueño Orlando “Fenómeno” Cruz.

Para Márquez esta pelea es crucial, porque de ganar habría conseguido la última meta que se propuso en su carrera, conquistar un quinto título mundial en diferentes categorías de peso. Y sin otra ambición en el boxeo no habría nada más por qué pelear.

De perder téngalo por seguro que seguirá intentando conquistar esa meta, porque un “ganador” como el “Dinamita” no descansa hasta lograr los objetivos que se ha trazado.

Ese es el secreto de los ganadores, a ellos no les gusta perder ni tampoco que se les niegue la posibilidad de demostrar que pueden conseguir algo.

Es por eso que ya no quiere darle la revancha al filipino Manny Pacquiao, porque una vez que logró su objetivo, que fue ganarle, se desvaneció todo el interés y todas las energías que le depositó durante casi una década.

En relación a Salido, su objetivo es demostrarse a sí mismo que todavía tiene capacidad para seguir peleando en el máximo nivel y el ganar nuevamente una faja del mundo indicaría que aún no es tiempo de dejar el boxeo.

Si pierde la batalla, probablemente le diría adiós a las grandes peleas y el destino de un pugilista que ya no es competente es el de servirle de escalón a los nuevos valores que intentan repuntar en este duro deporte.

Orlando Salido no merece ser tratado de esa forma y de fracasar en su intento por colgarse una tercera corona, sería el último trecho recorrido en una carrera de diecisiete años en el boxeo profesional en la que se ha calzado los guantes en más de cincuenta ocasiones.

Si bien son situaciones distintas, la palabra retiro se encuentra presente en la mente de ambos, porque el ganar o perder siempre será una posibilidad mientras que el anunciador no dé a conocer el resultado del combate. Un resultado que influirá en su decisión de permanecer o de retirarse de una vez por todas del boxeo.

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