Eddie Hearn mantiene su apuesta por un Joshua vs. Klitschko II -Solo Wladimir Klitschko (64-5, 53 KOs), su almohada y su musa hollywoodense, Hayden Panettiere, saben a ciencia cierta cuáles son las tribulaciones que en las noches de insomnio, cuando se plantea el camino a tomar en su futuro inmediato, mantienen en vilo al boxeador pesado que dominó por más de una década en este siglo la máxima división del pugilismo profesional.

Con 41 años ya cumplidos, un patrimonio millonario y un legado asegurado que lo llevará un día a inscribir su nombre en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, en la villa estadounidense de Canastota, muchos no necesitarían preguntarse más de dos veces lo que el ucraniano se cuestiona en el presente. La sensatez inclina la balanza, sin tan siquiera oscilar, hacia un merecido retiro.

Pero colgar los guantes para una súper estrella del deporte de los puños nunca fue una decisión que se tomase sin navegar primero por un mar de dudas. Esas que generan los millones de dólares que aguardan por una simple firma en el contrato de una próxima pelea. Y es el caso. Wladimir tiene derecho a su revancha con Anthony Joshua y hay que ser muy ciego para no ver el lucrativo salario al que estaría dándole la espalda.

El británico y su cada vez más prominente promotor, Eddie Hearn, están a la espera del sí del veterano campeón. Ambos confían en repetir el espectacular combate que los dos colosos de las más de 200 libras protagonizaron el pasado 29 de abril, en un Wembley Stadium en el que no cabía un alma y que terminó reventando de emociones, esas que no ha podido robarle el Tottenham Hotspur en toda una temporada.

Hearn, curtido como pocos en el arte de jugar el ajedrez de las especulaciones, ya avizora la secuela entre el ucraniano, a pesar de un silencio que se va prolongando, y su protegido, Joshua (19-0, 19 KOs), ahora dueño de dos cinturones: el que otorga la Federación Internacional (FIB), que defendió exitosamente noqueando a Wladimir en el undécimo asalto (TKO-11), y el de la Asociación Mundial (AMB), que, al encontrarse vacante aquella velada, estaba destinado a terminar ceñido a la cintura del ganador.

“Siento que el próximo (rival de Joshua) es Wladimir Klitschko. La gente me sigue preguntando, ¿hay una fecha tope (para que Klitschko decida)? La situación es la siguiente: la pelea tendrá lugar a menos que se me diga lo contrario”, señaló esta semana ante los micrófonos de Sky Sports News el hombre que ahora preside la firma Matchroom Sport que fundara su padre, Barry Hearn.

“Hemos recibido tantas ofertas esta semana: Nigeria, Dubái, Estados Unidos… Y además tenemos la oportunidad de celebrar el combate en Cardiff, aquí en el Reino Unido. En las próximas dos semanas, evaluaremos todas estas alternativas y elegiremos aquellas con opciones reales, las que tienen sentido, para finalmente determinar la sede. Pero en nuestra mente, cuando miramos hacia adelante, Wladimir Klitschko es el próximo oponente.”

Un inconveniente que todavía tenía pendiente Eddie para viabilizar el camino hacia el Joshua vs. Klitschko II era un fallo que la FIB estaba por emitir. A la entidad boxística asentada en Springfield que dirige Daryl Peoples había enviado una solicitud de exención para que Joshua pudiera repetir la cita con el ucraniano antes de medirse con el retador obligatorio, el búlgaro Kubrat Pulev.

Peoples y compañía dieron luz verde a la revancha con dos condiciones: el pleito deberá efectuarse antes del 2 de diciembre y, para consuelo del pugilista oriundo de Sofía, el triunfador tendrá que enfrentarlo sin posibilidad de más dilaciones. De cualquier manera, Hearn ya tenía muy claro este trayecto y solo pretendía que, en caso de concretar sus aspiraciones, Joshua evitara ser despojado de una faja y escalara al ring con las dos primacías (FIB y AMB).

“No podemos evitar el enfrentamiento con Pulev: él no va a desaparecer y nosotros no pretendemos evadir esa responsabilidad”, decía Hearn horas antes de conocer el veredicto de la FIB. “Si no se da la pelea con Klitschko, el combate con Pulev será el próximo, 100 por ciento garantizado. Pero si Klitschko acepta, la pelea con Pulev será la siguiente con un 100 por ciento de certeza.”

El suspense continúa, aunque el entusiasmo del promotor de Anthony incline a muchos a pensar que el segundo encontronazo entre los dos medallistas de oro olímpico (Wladimir, de Atlanta 1996; Joshua, Londres 2012) es solo cuestión de meses. Al final, la llamada telefónica de su homólogo Bern Boente, quien representa los intereses de Klitschko, no llegará hasta tanto el cuarentón ucraniano sopese bien los pros y contras de este nuevo desafío en el ensogado.

Aquí algunas acciones del  primer combate:

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