Takashi Miura quiere de vuelta lo que un día fue suyo -Un par de peleas en Estados Unidos le bastaron al japonés Takashi Miura para ganarse el respeto de un segmento de la afición norteamericana que, antes de 2015, no sospechaba de la existencia de un asiático con este nombre reinando en la categoría superpluma y avalado por el Consejo Mundial (CMB).

Dos combates en los que, primero, se dejó precisamente el cinturón verde dorado de las 130 libras que le perteneciera desde 2013 y, seis meses después, ganó el derecho a convertirse en retador obligatorio del nuevo campeón. El sábado 15 de julio, Miura (31-3-2, 24 KOs) podría reconquistar el premio y traerlo de vuelta a sus vitrinas.

El oriundo de la localidad de Mitane, apodado el Bombardero Izquierdo por sus seguidores en la Tierra del Sol Naciente, se batirá –nunca mejor empleado el verbo– en la noche sabatina con el actual soberano de la división en los confines del CMB, el mexicano Miguel “El Alacrán” Berchelt (31-1, 28 KOs).

El púgil yucateco, de 25 años (8 menos que el nipón), tiene en común con su rival algo más que un estilo embravecido dentro del cuadrilátero y una natural vocación por los constantes intercambios de golpes. Ambos cruzaron guantes con Francisco “El Bandido” Vargas en dos trifulcas trepidantes por el campeonato del CMB, pero con destinos opuestos.

Miura dejó escapar la victoria en noviembre de 2015, en Las Vegas (en su estreno en Estados Unidos), en una reyerta votada por muchos medios especializados para el premio de Mejor Pelea del Año. Vargas hizo honor a su alias boxístico y como el más diestro de los bandidos le sacó la cartera al nipón con una improbable remontada (TKO-9).

Pero el rigor de aquella encarnizada batalla en el Mandalay Bay y la que sostuvo en junio de 2016 con su paisano Orlando “Siri” Salido, que concluyó en polémicas tablas después de dispararse bombazos a mansalva, terminó por pasarle factura a El Bandido Vargas.

El pasado 28 de enero, con las heridas en apariencia cicatrizadas, probó fortuna y cargó con la peor de las suertes frente a Berchelt, en el Fantasy Springs Casino de Indio. En el ensogado californiano, Francisco perdió todo por la vía más dolorosa, la del cloroformo (KO-11): el cetro que arrebatara a Miura y la condición de invicto que traía de 25 peleas (23-1-2, 17 KOs).

El Alacrán se erigió entonces como la nueva estrella azteca de las 130 libras en una noche en la que, minutos antes, Takashi pulverizó en el duodécimo asalto (KO-12) al experimentado mexicano Miguel “Mickey” Román (56-12, 43 KOs). Pensaba el japonés que su nocaut le garantizaría la revancha con Miura, pero tendrá que contentarse con escalar el encordado en pos de recuperar su título.

Aunque la juventud, la velocidad de manos y los recursos técnicos estarán del lado del defensor del título (que mucho ha mejorado defensivamente, aunque siga recibiendo en exceso), las apuestas bien podrían estar divididas considerando la dinamita que el japonés carga en su puño izquierdo (y el vulnerable mentón que el mexicano mostró frente al colombiano Luis Eduardo Flores en marzo de 2014).

Lo que sí está garantizado es que el duelo Berchelt vs. Miura será otra guerra sin cuartel que pondrá de pie a los cientos de aficionados que acudan a The Forum, en la californiana Inglewood.

El triunfador habrá despejado el camino solo momentáneamente, pues es la superpluma una de las categorías que más talento agrupa, con el ucraniano Vasyl Lomachenko (Organización Mundial), el panameño Jezreel Corrales (Asociación Mundial) y el estadounidense Gervonta Davis (Federación Internacional) repartiéndose el resto del botín.

Y como un adelanto de un combate sin pronóstico es como una guitarra sin cuerdas, aquí va uno en Zona de Boxeo: Berchelt revalidará su corona por nocaut en el último tercio de pelea (TKO-10).

Takashi Miura quiere de vuelta lo que un día fue suyo

Facebook Comments