Adrien Broner insultado por ser “víctima” ante Mikey García -Tan arrogante como excelente boxeador, el estadounidense Adrien Broner se encuentra mentalmente congelado en el tiempo, sin percatarse de que han transcurridos varios años desde que se coronó en cuatro divisiones diferentes.

Sin perder en lo esencial los indiscutibles atributos boxísticos, “El Problema” Broner (33-2-0, 24 KOs) fue golpeado en su imbatido récord –igualmente en su elevado egocentrismo- por el argentino Marcos “El Chino” Maidana, quien no solo le arrebató la corona de las 147 libras, versión Asociación Mundial (AMB), sino que le propinó caídas en el segundo y el octavo asaltos, el 14 de diciembre, de 2013, en el Alamodome, de San Antonio, Texas.

Tuvo el norteño una ligera recuperación con tres éxitos sucesivos, pero nuevamente su coterráneo Shawn “Showtime” Porter le bajó los humos, al doblegarlo inobjetablemente por la vía judicial, el 20 de junio de 2015, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Ahora Broner, que en una época fue señalado como el “clón” de Floyd Mayweather Jr., por su buen boxeo y similares alardes con el dinero, ahora se le reconoce como una mala copia del multimillonario “MoneyMan”, invicto en 49 combates y a punto de enfrentarse al especialista en artes marciales mixtas, el irlandés Connor McGregor, duelo señalado el 26 de agosto, en la llamada Ciudad del Pecado.

Exhibiendo otro trío de victorias después del descalabro ante Porter, Broner chocará contra su coterráneo e invicto Mike García, el 29 de julio, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva Yord, donde no estará en juego ningún cinturón, al combatir en 140 libras (súperligero).

Fiel a su inconmensurable vanidad, Broner ha fustigado el actual nivel de las apuestas, que dan clara ventaja de 5-1 a García (36-0-0, 30 KOs), quien ha reinado en 126, 130 y 135 libras y sube a las 140, en tanto Broner viene de imponerse por fallo dividido a Adrián Granados en los welter, el 18 de febrero, pero perdió el cinturón súperligero de la Asociación Mundial (AMB), en abril del pasado año, por no cumplir con la báscula el día antes de la reyerta.

“No entiendo los números que reflejan en la prensa sobre las apuestas”, dijo molesto Broner. “No soy la víctima, ni lo seré sobre el ring, porque esta me pelea me a llevar a ser una estrella del pago por evento. Mikey es un gran peleador, pero yo estoy a otro nivel”.

Ciertamente, Broner está en otro peldaño. Lo demuestra su vida azarosa y llena de conflictos. Como prueba, hace pocas semanas fue arrestado en Kenctucky porque su vehículo mostraba varios impactos de bala. Y le alegó a las autoridades que un desconocido le disparó cuando salía de un centro nocturno en Cincinnati.

Igualmente, Broner se encuentra en un escalón “superior”, por sus innumerables arrestos, consecuencia de alterar el orden público, por robar a punta de pistola después de perder una apuesta y otras múltiples actividades ajenas a la ley.

Más que preocuparse por las apuestas, Broner debe concentrarse en su anatomía para llegar en óptima forma a la pelea en las 140 libras y, sobre todo, porque enfrentará a un oponente que no ha perdido y pega con mucha potencia. Esa noche tendrá la oportunidad de dar validez a sus palabras y evidenciar el fallo de los apostadores.

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