Beibut Shumenov obligado a colgar los guantesBeibut Shumenov careció de alternativas. Colgaba los guantes o corría el riesgo de quedar ciego. Así de sencillo, pero doloroso, es el final del púgil nacido hace 33 años en Shymkent, Kazajistán y radicado en Las Vegas, Nevada, desde donde envió el inevitable comunicado.

Con solo 19 combates en las filas rentadas (17-2-0, 11 KOs) y relativamente joven para seguir su andadura en el boxeo, Shumenov sufrió un traumatismo en el ojo derecho mientras efectuaba intensa sesión de guanteo, que le obligó a posponer su combate inmediato ante el retador cubano Yunier “El Doctor del KO” Dorticós (21-0-0, 20 KOs), señalado el 29 de abril, en Las Vegas.

Consecuencia de la lesión, el kazajo se vio obligado a concurrir al quirófano para reparar el daño, aunque en días posteriores no ha recuperado completamente la visión y de acuerdo con el especialista que lo operó no debe regresar al cuadrilátero, porque nuevos golpes pueden conducir inexorablemente a ceguera total irreversible.

“El Sr. Beibut Shumenov tiene un problema ocular grave, una recurrente erosión corneal de su ojo derecho”, señaló el doctor Kent L. Wellish, en carta enviada hace pocos días a la Asociación Mundial (AMB). “(El trauma) lo pone en riesgo de perder permanentemente su vista”.

Wellis precisó que Shumenov no puede participar en el futuro de sesiones de guanteo, entrenamiento y boxeo en los que reciba impactos, “debido a la severidad del daño a su ojo y al riesgo alto del daño adicional del deterioro de la visión”.

Desde que la AMB ordenó la pelea entre Shumenov, monarca regular, y Dorticós, interino, el camino ha resultado largo y tortuoso, con innumerables dimes y diretes lanzados desde ambos campamentos, que comenzaron cuando el caribeño debía enfrentar al francés Youri Kalenga por el título mundial, entonces vacante.

Previo a la reyerta entre Dorticós y “El Toro” Kalenga, programada el 20 de mayo del pasado año, los representantes de Shumenov presentaron una reclamación ante el Comité de Campeonatos de la AMB – que la entidad aceptó como válida- y entonces dispuso que el título lo disputarían Shumenov y el estadounidense Junior Wright.

Con su demoledora pegada, Dorticós ganó por la vía rápida a Kalenga, y un día después Shumenov también aplicó el cloroformo a “El Huracán” Wright, coincidentemente en el décimo asalto, aunque en el hotel y casino Cosmopolitan, de Las Vegas.

Olímpico en representación de Kazajistán en 2004, Shumenov reconoció su frustración por dejar el deporte que ama, pero sin otra posibilidad por el bien de su salud y de su familia.

“Estoy extremadamente decepcionado de que mi carrera en el boxeo haya terminado así, pero por desgracia las lesiones son parte de este deporte y no hay nada que pueda hacer al respecto”, indicó desde su residencia en Las Vegas.

Tras agradecer a su familia por el apoyo e igualmente a su equipo de trabajo, amigos y aficionados que lo respaldaron, Shumenov añadió que “todavia tengo visión borrosa y debo someterme a una cirugía adicional el próximo mes para que no corra riesgo de ceguera en mi ojo”.

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