Roy Jones Jr. dice adiós al boxeo con triunfo en Pensacola -¿Ganó? ¿Perdió? !Qué importa! Porque el resultado del estadounidense Ray Jones Jr. (66-9-0, 47 KOs) carecerá de trascendencia para que su brillante carrera de 29 años en los encordados lo catapulte inexorablemente hacia el Templo de los Inmortales en el Arte de Fistiana.

Pero “Supermán” Jones, de 49 años cumplidos el 16 de enero, demostró con su victoria unánime ante “Cujo” Sigmon (30-12-1, 16 KOs) en la división crucero, que es un guerrero implacable, aunque las habilidades que lo convirtieron en el “rey” de todos los pesos por varios años ya no sean las mismas.

En la despedida, hizo cuanto quiso frente a Sigmon, 19 años más joven. Lo boxeó, le pegó cuanto quiso con ambos puños y hasta tuvo la osadía de conversar con los fanáticos presentes en la instalación mientras lanzaba golpes a su adversario. Un poco de fanfarronería y humor, sin duda alguna, como parte del espectáculo ante sus paisanos.

Monarca de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl-88 y premio Val Baker, que se otorga al mejor boxeador del certamen, Jones, entonces con 19 años, fue despojado del título frente al local Park Si-Hun pero un jurado creado al efecto, determinó que se había cometido un error, lo que derivó en una investigación oficial del COI, que encontró culpable a los tres jueces y en consecuencia le retiró la presea al boxeador local y se la entregó a Jones.

Menos de un año después, el 6 de mayo de 1989, Jones Jr. debutó en las filas rentadas y lo hizo por todo lo alto al anestesiar en el segundo asalto a su coterráneo Ricky Randall, en el Pensacola Bay Center, donde ahora se impuso a Sigmon, igualmente ante su público, ya que nació en esa ciudad de la península de Florida.

A partir de ahí, Jones Jr. tuvo una meteórica carrera con 17 nocauts consecutivos. Ascendió como la espuma y en su brillante trayectoria, resumida en 75 combates profesionales, conquistó coronas en cuatro divisiones: mediana, súper mediana, semipesada y pesada.

Se alzó con el primer título el 22 de mayo de 1993, al vencer por fallo unánime en las 160 libras, a Bernard Hopkins, otra leyenda del boxeo, correspondiente a la Federación Internacional (FIB). Diez años más tarde, se alzó con la faja pesada, tras imponerse igualmente por tres boletas favorables, al estadounidense John Ruíz, en Las Vegas.

Al adueñarse del cinturón de la Asociación Mundial (AMB) en la categoría de los mastodontes, Jones Jr. repitió una hazaña lograda 106 años antes y que no se ha vuelto a repetir: ser monarca ecuménico en 160 libras (mediano) y en más de 200 (pesado). Como premio a su extraordinario paso por los encordados, la Asociación de Escritores de Estados Unidos lo eligió “Boxeador de la Década” en esos años de cierre del Siglo XX.

Pero en el plano social, Jones Jr. ha sido blanco de fuertes críticas por sus vínculos con Rusia, país donde peleó en varias ocasiones y que le otorgó la naturalización en 2015. El astro norteño le había solicitado la ciudadanía al presidente Vladimir Putin, un amante del boxeo y las artes marciales, cuando se reunieron en Crimea, un territorio anexado por Moscú, un año antes. Al explicar su interés por la nación europea, Jones Jr. señalo que eso le facilitaría hacer negocios en aquel país.

“Soy ruso”, dijo ufano Jones Jr. al recibir el pasaporte del Servicio Migratorio ruso, en una ceremonia en Moscú, después que el primer mandatario Putin se lo otorgara por decreto.

Al referirse al fin de su carrera, Jones, también conocido como “Capitán Hood”, precisó que “Hay cosas que quise lograr y supe que no estaban a mi alcance. amo el boxeo y lo amé incluso fuera de mis mejores momentos. Pero no puedo continuar para siempre sin importar cuánto lo amo. Es hora y estoy listo para decir adiós”.

Facebook Comments