A Jorge Linares le faltará “algo” cuando enfrente a Vasyl Lomachenko -Un combate, de esos que los fanáticos aguardan con sumo interés, protagonizarán el venezolano Jorge Linares, campeón mundial ligero de la Asociación Mundial (AMB), y el ucraniano Vasyl Lomachenko, previsto el 12 de mayo, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York.

Y la expectación crece con el transcurrir de las horas, pues ambos son dos guerreros probados, el primero con una carrera colosal a partir de 2012, tras sufrir par de reveses consecutivos, que lo llevaron en corto plazo a incluir al cubano Ismael Salas como jefe de entrenadores, en tanto el europeo debuta en las 135 libras, después de exhibir coronas en la división pluma y súperpluma, ambas de la Organización Mundial (OMB).

Aunque el duelo resulta trascendental para ambos en sus respectivas carreras, en el caso de “El Niño de Oro” Linares (44-3-0, 27 KOs) la situación es particularmente engorrosa, pues no estará recibiendo la asesoría de Salas, quien ha asistido desde la esquina a 19 monarcas del orbe, incluido Linares, que ha salido con el brazo en alto en 13 peleas tras el exitoso vínculo. Igualmente, bajo el entrenamiento de Salas han estado los cubanos Yuriorkis Gamboa y Rancés Barthelemy, y el kazajo radicado en Estados Unidos Beibut Shumenov, los tres ex titulares del mundo.

Pero, ¿por qué Salas abandona un duelo tan importante, después que Linares salió de las sombras a partir de 2012, estaba a punto del retiro y lo ha convertido en el mejor de las 135 libras?

La historia comienza a fines del pasado año, cuando Salas, quizás en un gesto más paternal que económico, aceptó hacerse cargo del inglés David “Hayemaker” Haye, ex titular del orbe en la división crucero, para una revancha frente al también británico Tony “The Bomber” Bellew, vencedor por nocaut en el undécimo asalto, en el primer pleito entre ambos, efectuado en marzo de 2017.

Salas, a quien señalan como “el arquitecto del renacer deportivo de Linares”, inició la preparación de Haye, para el segundo enfrentamiento, señalado en principio para el último mes del pasado año. Pero una lesión de Haye obligó a la posposición de la reyerta.

“Estoy devastado, pues tuve un accidente cuando me ejercitaba en una escalera, tratando de adquirir una mejor condición física”, dijo Haye entonces en un comunicado. “Durante el proceso, resbalé y al intentar no caerme me agarré de un escalón y entonces me desgarré el biceps del brazo izquierdo, que en consecuencia requirió intervención quirúrgica.”

Las consecuencias también resultaron funestas para Salas, que se vio arrastrado a continuar con la preparación de Haye para la nueva fecha acordada (el 5 de mayo), de acuerdo con el contrato firmado varios meses antes.

Inmerso en el campamento de Haye en Inglaterra, Salas no pudo estar presente en la preparación de Linares, ni tampoco en la del cubano Rancés “El Explosivo” Barthelemy, derrotado por el belarús Kiryl “La Abeja Loca” Relikh, en confrontación revancha que estaba en juego la faja vacante de la Asociación Mundial (AMB) en las 140 libras. Cabe destacar que el isleño careció de agresividad y tiró muy pocos golpes, mientras su oponente tuvo una cifra superior al centenar en cada round. No faltaron los que levantaron el dedo acusador contra Salas por la pobre demostración de Barthelemy.

No obstante la presencia de Salas, en la pelea contra Bellew, Hayes recibió una paliza que acabó en el quinto asalto, cuando el árbitro detuvo la desigual refriega en Londres, la capital de Inglaterra.

En cuanto al Linares-Lomachenko existen muchas interrogantes relacionadas con la actuación del venezolano, pues carecerá de los consejos de “su padre” en el ring (Salas), quien trabajó mucho para devolverlo a los planos estelares y convertirlo en la figura que es hoy.

Campeón pluma (del Consejo Mundial), súperpluma (de la AMB) y par de veces en los ligeros (del CMB y la AMB), Linares, de 32 años, se convertirá en una verdadera prueba de fuego para Lomachenko. Agresivo, con buena defensa y gran dominio táctico, el sudamericano, que vivió un tiempo en Tokio y ahora radica en Las Vegas, ha sumado 13 victorias desde que sucumbió por nocaut en el segundo roung frente al mexicano Sergio “Yeyo” Thompson, el 31 de marzo de 2012, en Cancún, México, donde el derrotado fue a la lona y también sufrió una cortadura en el párpado izquierdo y no pudo continuar.

“Lomachenko es rápido y tiene excelentes condiciones, pero cuando entremos al cuadrilátero no será un combate igual que tuvo con sus otros oponentes”, dijo Linares. “Nuestros estilos son similares y no me preocupa que sea más joven que yo. Pero sin dudas los fanáticos podrán disfrutar de una gran pelea”.

Al referirse a que Lomachenko es una púgil de la llamada “mano equivocada”, Linares afirmó “he derrotado a otros zurdos (el más reciente, el filipino Mercito Gesta por unanimidad en enero de 2017). ¿Por qué no esta vez?”

Aunque Lomachenko y Linares poseen indiscutible talento boxístico, del lado de sudamericano está la mayor experiencia y el rigor versus peleadores de superior nivel, que los que ha enfrentado el europeo. Abundan los que consideran que Linares será el antídoto para Lomachenko, doble campeón mundial e igualmente con par de coronas olímpicas en las filas amateurs, aunque, sin dudas, el actual residente en Oxnard, California, ha conseguido progresos notables en el mundillo rentado.

En su más reciente pleito, “Hi-Tech” Lomachenko (10-1-0, 8 KOs), se impuso inobjetablemente a un pasivo Guillermo “El Chacal” Rigondeaux , el 9 de diciembre pasado, en la misma instalación donde enfrentará a Linares.

El único fracaso profesional de Lomachenko, de 30 años, se lo propinó, por fallo dividido, el mexicano Orlando “El Siri” Salido, en marzo de 2014, cuando el ucraniano disputaba el segundo combate entre los rentados. El título pluma de la Organización Mundial (OMB) estaba vacante, pues el azteca cumplió con la báscula el día previo.

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