“El Avispón” Horn se enfrenta a Terence Crawford, un “cazador” peligroso y despiadado -El australiano Jeff “El Avispón” Horn, monarca mundial welter, tendrá un exigente debut en Estados Unidos, donde cruzará guantes el 9 de junio, en Las Vegas, con el también imbatido estadounidense Terence “El Cazador” Crawford, doble ex titular del orbe y considerado entre los mejores libra por libra en la actualidad.

Embarazosa, quizás titánica, podría considerarse la prueba que se avecina para Horn (18-0-1, 12 KOs), porque además de rendir cuentas por primera vez ante el conocedor y exigente público de la Ciudad del Pecado, lo hará frente a un púgil que carga dinamita en ambos puños e intentará aniquilarlo desde que suene el campanazo inicial.

Dueño de la faja de las 147 libras, correspondiente a la Organización Mundial (OMB), al recibir controvertido fallo unánime versus el legendario Manny “PacMan” Pacquiao, el 2 de julio del pasado año, en el Estadio Suncorp, de Brisbane, donde Horn fue favorecido por par de votaciones de 115-113, acuñadas por los oficiales Chris Flores (EEUU) y Ramón Cerdán (Argentina), y otra realmente escandalosa de 117-111 de la neoyorquina Waleska Roldán.

Ciertamente, Horn, entonces de 29 años, dio muestras de agresividad y de carecer de temor ante la calidad y trayectoria de Pacquiao, nueve años mayor, y con seis coronas universales en su abundante y exitosa carrera boxística, que lo conducirá al Salón de la Fama del Boxeo Internacional, cuando abandone definitivamente este deporte.

Pero la gran mayoría de observadores del combate (no australianos, por supuesto) consideró que los casi 50 mil presentes en el Suncorp, con su permanente respaldo a Horn, impresionaron a la terna de jueces, que de golpe y porrazo con “una ceguera malsana” dejaron al tagalo sin la corona y se la colocaron en la cabeza al peleador local.

Las cifras recopiladas por la empresa CompuBox fueron harto elocuentes de lo ocurrido sobre el cuadrilátero: Pacquiao conectó 182 golpes de 573 salidos de sus puños. De ellos, 59 jabs y 123 de poder. Horn quedó por debajo en los tres parámetros: impactó en 92 ocasiones de 573 lanzados, con 19 jabs y 73 golpes de poder.

Al margen de ello, la prensa filipina había resaltado que Pacquiao hizo un entrenamiento deficiente y tampoco mostró el mayor interés por el enfrentamiento durante los días y horas previas al choque, quizás subestimando la calidad de su adversario , el entorno adverso que encontraría en la ciudad de su oponente y confiado en que existiría una neutral y justa apreciación de los jueces.

Diecisiete meses después, Horn en la primera defensa del título, anestesió en el undécimo episodio al inglés Gary “El Infierno” Corcoran, nuevamente en Australia, donde hasta ahora ha realizado sus 19 peleas profesionales. El monarca sufrió un corte en el sexto round y el retador otro en el octavo, que empeoró en los siguientes asaltos y obligó al réferi Benjy Estevez a poner punto final a las acciones, después de consultar con el médico de turno.

La situación ahora es diamentralmente opuesta, pues Horn chocará con “Bud” Crawford (32-0-0, 23 KOs), un peligroso y despiadado “cazador”, que gracias a sus triunfos resultó elegido el Boxeador del Año 217 por ESPN y posee un talento innato que debe resultar decisivo para imponerse por la vía del cloroformo al australiano.

En su más reciente compromiso, Crawford noqueó en tres asaltos al namibio Julius “La Máquina Azul” Indongo, el 19 de agosto pasado, en la ciudad de Lincoln, estado de Nebraska, donde el norteño unificó cuatro cinturones de las 140 libras, los del Consejo Mundial (CMB) y de la Organización Mundial (OMB), que estaban en su poder, junto al de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), del africano.

Fue el tercer nocaut seguido de Crawford, después de vencer por unanimidad al ucraniano Viktor “El Hombre de Hielo” Postol, al que derribó par de veces en el quinto asalto. En marzo de 2014, Crawford, de 30 años, conquistó la faja ligera de la Organización Mundial (OMB), al imponerse por unanimidad, en Glasgow, Escocia, al escocés Ricky “Rickster” Burns, quien exponía por cuarta ocasión el título.

Horn es consciente que enfrenta a un adversario de calidad, pero asegura que “no le tengo miedo a este tipo”, aunque sus manejadores “intentan ponerme nervioso y hacer que yo dude de mí mismo. En el boxeo hay que tener confianza en lo que uno puede hacer, porque si entras al ring pensando que vas a perder, eso es exactamente lo que sucederá”.

El pleito, que es obligatorio para Horn, inicialmente estaba programado el 14 de abril, pero Crawford sufrió una lesión en la mano derecha durante una sesión de guanteo y hubo necesidad de posponerlo para este 9 de junio.

Sin embargo, hace pocas horas, Horn estuvo involucrado en una accidente de tráfico, del cual salió ileso. Casi de inmediato Dean Lonergan, co-promotor del australiano con Top Rank, lanzó una dura crítica a Crawford, ratificando que el combate se efectuará en la fecha prevista: “Nosotros no permitimos que cosas pequeñas como accidentes de autos o manos laceradas nos detengan, como esos boxeadores estadounidenses, a quienes si les hubiera pasado, estarían llorando y tendrían que retrasar la pelea”, dijo Lonergan, también promotor de Duco Events en una nota que envió a ESPN.

En una evidente sorna, Carl Moretti, promotor de Crawford y vicepresidente de Top Rank, respondió indirectamente a la declaración de Lonergan. “Estamos agradecidos de que Jeff no saliera lastimado en el accidente. Sin embargo, el 9 de junio se lanzará directamente contra algo que golpea como un camión Mack y que es tan rápido como un Lamborghini: ´Bud´Crawford”.

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