Canelo Alvarez y Gennady Golovkin van por el nocaut en septiembre -Si las incendiarias declaraciones de ambos campamentos se cumplen, el mal sabor que dejó el resultado precedente entre el mexicano Saúl Alvarez y el kazajo Gennadi Golovkin tendrá un final totalmente distinto, cuando ambos rivalicen por segunda ocasión, el 15 de septiembre, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Motivado por un respaldo promocional al venidero enfrentamiento, la guerra verbal ya toma altos vuelos con anuncios de que habrá KO de parte de Canelo a Golovkin, y una afirmación similar emitida por los directivos del mellizo oriundo de Karaganda, en Kazajástán, una de la ex repúblicas de la desmembrada Unión Soviética.

Entonces como ahora en calidad de retador, “Canelo” Alvarez (49-1-2, 34 KOs) y el monarca “Triple” Golovkin (37-0-1, 33 KOs), actual propietario de las fajas del Consejo Mundial (CMB), la Asociación Mundial (AMB) y la menos reconocida Organización Internacional (OIB), quedaron sin decisión (Draw), el 16 de septiembre del pasado año, en la misma instalación donde se pactó ahora la revancha

En esa ocasión, el europeo Golovkin, radicado en Santa Mónica, California, llevó el ataque todo el tiempo, en tanto el oriundo de Guadalajara, México, combatió de riposta, desplazándose en forma continua hacia atrás y los costados, que desconcertó a su oponente, éste incapaz de encontrar una fórmula que le permitiera obtener una ventaja convincente para los jueces.

Las boletas entregadas por los oficiales resultaron desconcertantes para los que pagaron los altos precios para presenciarlo en la sala de la Ciudad del Pecado, e igualmente para aquellos que lo hicieron en la comodidad del hogar, a través de la pequeña pantalla, en el sistema de Pay-Per-View.
Dave Moretti votó favorable a Golovkin 115-113, pero Adalaide Byrd se convirtió en blanco de innumerables críticas al inclinarse 118-110 por el azteca (lo vio ganar !!!10!! de los 12 asaltos), algo rídiculo, en el mejor de los casos, y alejado de lo que sucedido sobre el cuadrilátero. Don Trella igualó la balanza con 114 puntos para uno y otro.

Casi de inmediato de aquel pleito, comenzaron las negociaciones para la segunda reyerta, en principio pactada para el 5 de mayo pasado. Pero un acontecimiento inesperado echó todo por tierra: Canelo dio positivo a una sustancia prohibida (clembuterol) por consumo de una carne contaminada, según alegaron, y todo se fue a pique … momentáneamente.

Tras la suspensión del pelirrojo mexicano a seis meses (sanción que se cumple en agosto), por la Comisión Atlética del Estado de Nevada, el añorado segundo enfrentamiento se pospuso hasta el 15 de septiembre, teniendo en cuenta que ese día forma parte de los festejos por la conmemoración de la Independencia de México, una fecha de gran significación patria para los mexicano, que no rechazaron en modo alguno los representantes de Golovkin.

Entonces comenzó el estira y encoge en el aspecto económico. Y se puso de manifiesto la intransigencia de las dos partes en la mesa de negociación, con ofertas que de un lado estimaban correcta, y del otro, injusta, unos asegurando que el azteca es la gran figura que da relevancia a la contienda, y la contraparte exigiendo respeto para el dueño de los títulos.

Tras enorme tensión y cuando ya habían desaparecido todas las esperanzas, se concretó el acuerdo que pondrá sobre el ring a los dos contendientes, en una megapelea con ganancias estratosféricas para todos los involucrados, que la convierte en la más trascedental del año.

Resuelto el factor monetario, los dardos verbales han tomado el protagonismo y van de uno a otro campamento en forma recíproca.

El empresario Oscar de La Hoya, máxima figura de la compañía Golden Boy Promotions dijo que las negociaciones resultaron complejas y llegaron a un punto muerto, pero finalmente hubo acuerdo en el aspecto más álgido: la distribución de las ganancias, aunque no reveló la parte que corresponderá a cada gladiador.

“Espero un combate fuerte, porque el duelo se ha convertido en algo personal para ambos”, dijo De La Hoya ante varios periodistas. “Canelo está muy molesto con las declaraciones de Golovkin y eso lo ha motivado para entrenar con mayor vehemencia que nunca. Sabemos que será una pelea muy dura para los dos, pero siento que en esta ocasión Canelo noqueará a Golovkin”.

Por supuesto, el avezado técnico mexicano Abel Sánchez, preparador de Golovkin y propietario del gimnasio donde se entrena regularmente el kazajo, afirmó que la pelea no llegará al límite de los 12 asaltos, porque su pupilo pondrá a dormir a Canelo.

“Ambos están molestos por muchos factores que han ocurrido en todo este tiempo”, aseguró Sánchez. “Pero si Canelo va por el nocaut, tendrá que dejar de correr como hizo en el primer pleito y atacar. Entonces estará más expuesto a los puños de Gennadi y terminará noqueado. Ese será el resultado, lo que no excluye que nosotros ganamos el combate anterior sin ningún tipo de dudas”.

Sánchez precisó que ya Golovkin inició la preparación, pero la etapa fuerte comenzará en julio, después que regrese de su viaje a Rusia, donde estará en la esquina del ruso Murat “Acero” Gassiev, quien disputará la final de la división crucero, en el torneo World Boxing Super Series, frente al zurdo ucraniano Oleksandr Usyk, el primero súper campeón de la Asociación Mundial y de la Federación Internacional (FIB), y el otro del Consejo Mundial (CMB) y de la Organización Mundial (OMB).

En la pelea precedente entre Alvarez y Golovkin, el mexicano se embolsó alrededor de $ 25 millones, 20 por bolsa fija y otros $ 5 por televisión y publicidad, mientras el campeón alcanzó cifras cercanas a los $ 15 millones (12 y 3, respectivamente).

Igualmente, el enfrentamiento logró una cifra superior a los $ 27 millones por concepto de taquilla en la T-Mobile Arena, el tercer acumulado más alto de la historia en boletería, detrás de los $ 72 millones del Mayweather-Pacquiao, en 2015 ylos $ 55 millones y fracción del Mayweather-McGregor, en 2017. Todo indica que las ganancias superarán esas cifras.

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