Berchelt gana por nocaut a Román en lucha fraticida -Golpes y más golpes. De principio a fin. Guerra fraticida. Asimilación y resistencia hasta el noveno asalto, que el campeón mundial Miguel Berchelt se impuso por nocaut técnico a su coterráneo Miguel Román, el 3 de noviembre, en el Don Haskins Center, de El Paso, Texas.

Disfrute a plenitud para los amantes del boxeo-espectáculo, ese que carece de defensa efectiva, pero con un permanente accionar de puños y más puños. Y en esta ocasión, desde el comienzo, “El Alacrán” Belchert (35-1-0, 31 KOs) y el retador Miguel “Mickey” Román (60-13, 0, 47 KOs) se enfrascaron en una batalla, que convirtió en locura la instalación.

Con mayor alcance y estatura, Berchelt, de 26 años, intentó utilizar la ventaja física utilizando el jab y el recto de derecha, pero Román, de 32, buscó constantemente el combate en la corta distancia para poder desembarcar sus puños, convencido que era la única táctica posible para llevarse la importante victoria, en la tercera disputa de su carrera por un título del mundo.

El riesgo era inmenso para Román, pues el monarca posee una envidiable pegada, que ha sido el sello distintivo en su carrera y con el cual alcanzó el cinturón universal el 28 de enero del pasado año, al anestesiar en el undécimo episodio al también azteca Francisco “El Bandido” Vargas, en el Fantasy Spring y Casino de Indio, California . No obstante, Román aceptó el riesgo. Y se lió a golpes con “El Alacrán” desde el campanazo de apertura.

En la segunda fracción, un derechazo de Berchelt hizo que Román expulsara el protector bucal. El árbitro Jon Schorle detuvo el pleito hasta que en la esquina de “Mickey” se lo colocaron nuevamente. Ya en ese momento la reyerta mantenía un elevado nivel de impactos por uno y otro. Una ronda después, Román estuvo a punto de caer producto de la potencia de los puños de su rival.

Sin embargo, en el cuarto salió completamente recuperado y de nuevo en busca de Berchelt, como muestra de su granítica resistencia y de la gran preparación que había realizado. Recibió mucho castigo, tanto en las zonas blandas como en el rostro. A esas alturas era visible que solo un milagro -o un golpe de suerte-, podría convertirlo en monarca mundial.

El quinto fue una copia al carbón del anterior. Continuaban los golpes en un pleito infernal por uno y otro, que ya los obligaba a utilizar las reservas físicas. En el sexto, Román persiguió a Berchelt y este retrocedió en busca de oxígeno. Pero acto seguido “El Alácrán” conectó una seguidilla con ambos puños que hizo tambalear a “Mickey”. De momento fue a la lona producto de un empujón. Acto seguido el titular impactó en el hígado y en la zona derecha del cuerpo de Román, como si de los puños del campeón salieran poderosos puñales. De inmediato, una derecha recta a la mandíbula envió a Román a la lona. Se levantó como un guerrero. Y nuevamente un gancho de izquierda lo derribó, con la imprescindible cuenta protectora por parte de Schorle.

Aunque la campana detuvo la golpiza. La suerte del combate ya estaba echada. Era difícil que a partir de ahí y en las condiciones en que se encontraba Román, sus reservas físicas y asimilación le permitieran llegar al asalto final. En el séptimo, por primera vez Román retrocedió y Berchelt fue en busca de acabar el duelo. Las piernas le temblaban a Román y aún así no cesaba de soltar sus puños. El episodio cerró con un despiadado golpeo de Berchelt.

Extrayendo fuerzas que era imposible imaginar, Román partió al ataque. Y el público no cesaba de estimular a ambos guerreros. Aunque recibía muchos golpes, el retador tras cada impacto, le pedía más a Berchelt, como si de ello dependiera su permanencia sobre el encordado. Así llegó el sonido metálico.

Y como por arte de magia, Román inició el noveno tirando constantemente y acorralando a Berchelt, quien se refugió temporalmente en una esquina. Pero en un intercambio en el segundo minuto, Román cayó a la lona. El árbitro le hizo la cuenta. Sin fuerzas físicas, pero con su espíritu intacto, se levantó para continuar. Entonces el campeón arreció. Y Román retrocedió hasta las cuerdas. Uno-dos-tres-cuatro golpes repetidos al rostro. Schorle intervino. Detuvo la golpiza señalando que era demasiado. Habían transcurridos 2:58 minutos del noveno asalto, que le permitieron a Berchelt retener la corona súperpluma del Consejo Mundial (CMB), arrebatada a Vargas 19 meses antes.

Una pelea electrizante, de mucha entrega y alto volumen de golpes, que seguramente será considerada entre las candidatas a Mejor del año. Sin dudas, ambos dieron lo mejor de sí, con un triunfo al de mayor merecimiento.

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