Yuriorkis Gamboa y Juanma López buscan chocar antes del retiro -Como dos náufragos aferrados a un madero, el cubano Yuriorkis Gamboa y el puertorriqueño Juan Manuel López, ambos ex campeones mundiales, intentan prolongar sus respectivas carreras deportivas en el exigente mundo del boxeo, asegurando que todavía tienen abundante pólvora en sus puños, amor por la disciplina y motivación para regresar a la cima. Más allá de eso, quieren enfrentarse uno contra el otro antes que llegue el inevitable momento de colgar los guantes.

Pero el tiempo apremia, ya que ambos están más cerca del retiro que de concretar las ilusiones de reinar nuevamente, como hicieron entre 2008 y 2010, los años dorados de uno y otro, cuando ostentaron coronas mundiales en las 122 y 126 libras. Ahora “El Ciclón de Guantánamo” Gamboa cumplirá 37 años en diciembre y “Juanma” López, 36 el 30 de junio de 2019.

En aquellos época la mayoría de las variables indicaban que algún momento cruzarían guantes para ver en realidad quién era el mejor de los dos. Existía gran interés entre los fanáticos y enorme rivalidad por parte de los boxeadores. El camino para el combate carecía de sólidos obstáculos pues tanto Gamboa como López estaban vinculados con la promotora Top Rank. El público, los medios y hasta en las redes sociales era una constante la pregunta de cuándo se concretaría la pelea Gamboa vs López. También cada uno de ellos se lanzó dardos verbales en señal de reto, no obstante, hubo una figura que dilató el añorado pleito: el magnate Bob Arum, quien consideró que el interés aumentaría si se esperaba un poco más. Craso error. La vida se ha encargado de demostrar que el afán mercantil de Arum nos privó de ese espectáculo.

A finales de 2010, Gamboa exhibía los cinturones pluma de la Asociación Mundial (AMB), obtenido en octubre del año anterior, y el correspondiente a la Federación Internacional (FIB), que consiguió al doblegar unánime al mexicano Orlando “Siri” Salido, en el Palms Casino y Resort, de Las Vegas, donde protagonizaron un duelo épico en el que cada uno besó la lona, el caribeño en el octavo y el azteca par de veces en el duodécimo. También al nacido en el archipiélago cubano le descontaron dos puntos en el asalto del adiós.

El oriundo de la Isla del Encanto se había adueñado de la faja pluma de la Organización Mundial (OMB), al propinarle aparatoso nocaut en el séptimo rollo al también zurdo estadounidense Steve Luevano, el 23 de enero de 2010, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde el local partía como favorito en la sexta defensa de la corona, que estaba en su poder desde tres años atrás. Tan impactante resultó el revés, que Luevano decidió colgar los guantes definitivamente.

SALIDO ROMPE EL HECHIZO DE JUANMA
En abril de 2011, el mexicano Salido rompió el hechizo de Juanma López, al noquearlo en el octavo asalto, en Bayamón, Puerto Rico, además de derribarlo igualmente en el quinto episodio. Estupefactos quedaron los boricuas que asistieron al enfrentamiento, pues el local era considerado amplio favorito para retener por tercera ocasión el cetro de la OMB en las 126 libras. Entonces se pensó que había sido una mala noche para el monarca puertorriqueño, que insistió en obtener la revancha cuanto antes. Pero 11 meses más tarde y tras aplicar el cloroformo al zurdo estadounidense Mike Oliver en el segundo asalto, López tuvo la oportunidad de la revancha ante Salido, en esa ocasión en San Juan, la capital boricua.

Salido demostró que el triunfo anterior no fue obra de la casualidad, al anestesiar a López, quien había derribado al visitante en el quinto asalto. Cuando el árbitro Roberto Ramírez Sr. decretó el fuera de combate a los 32 segundos del décimo episodio, el Coliseo Rubén Rodríguez guardó un silencio sepulcral. De un tirón, el fracaso hizo caer a López de un pedestal, creando incertidumbre sobre su futuro en el Arte de Fistiana.

TERENCE CRAWFORD, EL VERDUGO DE GAMBOA
Gamboa extendió el invicto durante 23 combates, 17 de ellos finalizados antes del límite, hasta que cometió la osadía de pelear frente al estadounidense Terence “El Cazador” Crawford, en busca de la corona de la OMB en las 135 libras. La paliza que recibió el cubano el 28 de junio de 2014 en el Century Link, de Omaha, Nebraska, se resume en caídas en el 5to, 8vo y par de ellas en el noveno hasta que el réferi Genaro Rodríguez sentenció el “basta ya” cuando faltaban siete segundos de ese último episodio. Hoy “Bud” Crawford mantiene inmaculada su carrera y está considerado con toda justeza entre los mejores libra por libra del mundo.

Después de ese frustrante revés, Gamboa logró otros tres triunfos, pero nuevamente el pasado año fue víctima de los puños del mexicano Robinson “Robinson Hood” Castellanos, en el MGM Grand, de Las Vegas, donde todos los pronósticos indicaban que el cubano saldría con el brazo en alto. Enviado a la lona en el 3ro y el 4to, la esquina del isleño notificó al árbitro Russell Mora, que su discípulo no saldría a combatir en el 7mo.

GAMBOA Y LOPEZ EN LA MISMA CARTELERA
Gamboa enfrentará en la división ligera al mexicano Miguel “El Barreterito” Beltrán (33-6-0, 22 KOs), el 10 de noviembre en el Centro de Feria y Exposiciones del sur de Florida y en la misma cartelera (denominada “Redención en Miami”) chocarán López y el jovencito argentino, de 21 años, Cristian “Piedrita” Miño, también en las 135 libras.

El cubano viene de imponerse por fallo mayoritario en 10 asaltos, al puertorriqueño Jason “El Canito” Sosa, el 25 de noviembre del pasado año, en el Garden neoyorquino, en tanto López sufrió una descalabro por la vía del sueño en el duodécimo episodio ante el propio Vélez, el 3 de marzo último, en la ciudad boricua de Guaynabo. Para aplicarle más leña al asador, Sosa ha sido parte del grupo que ayuda en la preparación del cubano.

Y fue precisamente la rueda de prensa previa al evento en Miami, la que avivó la llama del aletargado duelo entre Gamboa y Juanma López.

“Me dijeron que Gamboa iba a pelear conmigo después que ganara la pelea frente a Beltrán, pero leí que ahora quiere a (Vasyl) Lomachenko”, dijo López a un pequeño grupo de periodistas que cubrió las incidencias del encuentro. “Llegó la hora de enfrentarme a mí y no pensar en nadie más. No podemos dar más largo a este asunto”.

“En el 2009 y 2010 éramos los mejores en la categoría de las 126 libras”, añadió López. “Algunos consideraban que Gamboa ocupaba el primer lugar de la división y otros me señalaban a mí. Pero no existían dudas que estábamos en el “uno-dos” de ese peso. Era el momento para darse la pelea y no se hizo por factores ajenos a nosotros”.

Con una sonrisa de oreja a oreja, respondió Gamboa a las palabras de López: “Le digo a Juanma que no se apure ni se desespere, esa pelea entre los dos va ir de todas, todas”, precisó el pegador cubano en el restorán Don Camarón, de la ciudad de Hialeah. “Nos vamos a enfrentar, pero yo también quiero medirme a los mejores del mundo y por supuesto pienso en Lomachenko”, actual súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) en las 135 libras y rival del también boricua José “El Francotirador” Pedraza, el 8 de diciembre, en el Garden.

“No se dio la oportunidad en el pasado, porque el promotor (Bob Arum) tenía una estrategia diferente, que en la práctica le falló”, añadió Gamboa. “Pero si Dios permite, vamos a hacerla. Por ahora ambos tenemos que enfocarnos en nuestros combates y luego espero se concrete. Esa es nuestra intención. Puede Juanma estar seguro.”.

Pero Beltrán, un peleador de gran experiencia, puede convertirse en un obstáculo que se interponga en las aspiraciones de Gamboa, si éste no viene bien preparado y comete errores tácticos o técnicos, como le ha ocurrido en sus fracasos, al atacar descuidando la defensa, lo que ha permitido que sus rivales le conecten con facilidad.

Gamboa enfatizó que ha tenido un excelente entrenamiento, dirigido por el técnico cubano Pedro “Peter” Roque y que está concentrado en vencer a Beltrán Jr., para a continuación ir contra López a inicios del venidero año. Más tarde, si las cosas se presentan como espera, intentará el duelo frente a Lomachenko por la faja mundial.

No hay dudas, que todavía hay un largo camino por recorrer. Gamboa debe imponerse a Beltrán Jr. y López a Miño. ¿Saldrán victoriosos? ¿Y después aparecerán nuevos obstáculos que impidan verlos frente a frente? El mundo del boxeo, con sus complejidades, tiene la última palabra. Por lo pronto, Gamboa vs López es un apetitoso platillo que nos encantaría degustar.

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